martes, 21 de abril de 2009

De pronto... Ella


Una sombra en mis sueños
iluminó una travesía que pudo ser de madera.

No encuentro a la nada.

Se pierde la distancia en mis sueños
Paralelos
Taciturnos
Se pierden mis últimas metáforas
más allá del vacío.
Tal vez tendré que escribirles
a los perros y su canto atorrante
y confabularme en su mirar.

De pronto... Ella.

El suspiro de la madrugada
me consume en su gesta
de indios y gnomos,
de estrellas y espinas
para este espíritu sin rostros.

Despierto
y hasta el frío de mis letras perpetuas
se estremece en su cabello
y su vestido desgastado.

Un retazo de la lluvia
se desprendía ante mis dedos.

Sólo cuento con la luna y un hada.

Todo desaparecerá...
...Incluso las voces de mis atardeceres.


Ambar Campos.

sábado, 18 de abril de 2009

asalto del inconciente

Mientras cruzo la linea divisora
no estoy segura
Sie ella me cruza a mi....

Grace Franza

jueves, 2 de abril de 2009

fragmento, mas alla de la magia

violo su imagen
desintegrada
bemol
acromatica...
mientras yo bailaba
ella tenia piernas blancas con raices verdes
las hebras de seda
desfiguraban sus piernas
dulces
divinas
ausentes
otoño
tras refugios de vinjo, tunel y siempre
languida y oculta
me desintegro en cemento.

Grace Franza

jueves, 19 de marzo de 2009

Inerte melodía


Estoy en cada canto
y en cada cuerpo dormido,
Estoy en el mar
y en cada concierto de voces ausentes.
Quisiera huir de aquí y quitarle al cielo cada una de las estrellas
para pernoctar en todas las noche de silencio
donde duermen las almas
en los brazos de zombis antes de la muerte...

Me vierto en la tempestad.

Mas allá de lo imperfecto se esconden sombras,
detrás de la mirada
de aquella metáfora que confabuló al tiempo.

Persigo los recuerdos en una vieja butaca...

La luna canta,
mi alma duerme sobre las alas de un hada
perdida en inmensidad de un murmullo.

Descoso el éxtasis de mis plegarias.

Cada despertar cae
...y muere.


Ambar Campos

jueves, 8 de enero de 2009

Siluetas emigrantes


Lenta y temblorosamente
se desliza sumiso, ambiguo
el borde de mi vestido en reverso
cae disipado entre grises de gotas...
la tarde muere bajo mi seno
y nuevamente vuelo
sobre mordidas dopadas
sonido del viento ajeno
paso de él y nadie mas
verdeazuladamente deliro con los puños abiertos
hoy quiero gritar el sol partido en mi bolsillo roto
la calle se perdió: destruida y de humo
yo sigo siendo de nadie
ese mismo nadie que nada tuvo
sintiendo al mundo sin pies
digiero caminos
distancias
minutos?
tic tac! tic tac!
exclamación inerte!
hoy
me desligo de mi ser
solo quedo yo y yo...
necesito sanarme
y así
construir con ruinas de frío y piel
el fantasma de una noche...

Franza

lunes, 5 de enero de 2009

Vestidura de la Noche

Persigo un indomable llanto moribundo.
Pelean los sobornos de todas las derrotas,
de todos los “¿por qué?”…
Ahora las tardes se visten de sucio
llenas de sangre y penumbra
intentando declamarle a la vida
sobre pétalos de barro.
Alguien gritó sobre mi voz…
Cuán vacía está la luz
intentando renacer
como libélula despedazada.
Ahora las tardes se visten de sucio
en la brevedad del vino en la copa
para brindarle a las almas en su gesta desconsolada.
Ahora las tardes se visten de sucio
sin importarles quién grite o quién llore,
esperando la última campanada,
que se esparza la noche,
que cante el gallo y se marchite el sol.
Permanezco en este piso
ausente y frío de realidades.
… Ahora las tardes se visten de sucio
y no bajaré mi mirada a esta culpa impenetrable
desangrando a la lluvia
bajo un pedazo de luna.


Ambar Campos

sábado, 27 de diciembre de 2008

Hasta nuestra tarde


a Enyer Rivero…

Me siento en la lentitud
de un segundo diluido
En la de un planeta o un meteoro
inverso
habitado
desde la vidriera
Es hoy
cuando tu esencia despierta
y duerme mi quietud en sus dedos
cuando roza mi piel interna
con alcohol y gusanos
hundidos
sin tumba
Hoy
que no me importa si el humo del cigarrillo
me desgarre el pellejo
y hasta me atrevo a volar con él.
Hoy está tú en un poema
o tal vez has vivido en mis letras desde lo eterno
y en cada poema viviré
y en cada poema vivirás
y en un poema de una tarde desnuda
viviremos los dos
para vestir la misma tarde.


Vicseli Martínez