martes, 15 de julio de 2008

Asi comenzo todo


Aun los rayos de aire
desmantelan el amanecer noctambulo
para decir palabra
enredada entre estas ventanas somnolientas
y mi mano se rinde
y mi sonrisa de piedra ausente
pierde su palpito de flor hambrienta

El cielo amarillo grita esta tarde
aunque se ensordezcan mis oídos
en este aposento de lampara estallada...

Y sobre tu ausencia
sigue dormida la sombra

...y quise bajar el agua de su verdad
y mi respiración tornasolada
se vuelve lánguida y seca
dentro de este unicornio fantasmagórico
instante de sombra en mis dedos
tu
te has convertido en pluton
yo
estrella tatuada al polvo
dejare mi piedad
y apagare junto con ella
cada silencio...

L. Franco

jueves, 10 de julio de 2008

El sonido del lápiz


La esencia de la tarde se perdió
en las tinieblas
Frías
Vanidosas
El sudor baja por mis mejillas
y cae al libro de Pulido
donde su ladrón
con diente roto
se va por mis venas
y las envuelve en un pensamiento
Ausente
Dormido
Fuí haciendome visible
para que mi rostro mojado
se refleje en tus ojos
Hoy mi llanto cae al asfalto
Grita
Se desliza y muere
Frágil
Húmedo
Mis dientes se descomponen
y se vuelven polvo seco
Arrogante
Ya no queda nada
Ni el sonido del lápiz.


Vicseli Martínez

jueves, 26 de junio de 2008

Profano una palabra


Destrozo cada herida
Sin dolor ni llanto…

Se despojan las almas
de una hoja de papel
Consumida
por los recuerdos
de una triste metáfora
convertida en verso.

Sólo pienso…

No hay aliento para esta
pervertida locura de ansiedad.
Ni para este incrédulo mundo
invadido de sombras desgarradas
por la calma de la luna.

Huyo a la multitud…

Camino con el viento
de una noche,
De un canto,
De una mirada,
De la angustia de las piedras…

No encuentro palabras
para ocultar una mentira.
Ni para la hormiga
que mordió mi rasgada piel.

Golpeo la mesa…
La madera se desintegra
entre cada clavo suelto.

Y yo,
Casi dormida
Escribo con el relieve
y el carbón de un indefenso lápiz…


Ambar S. Campos

sábado, 14 de junio de 2008

Dias destendidos


eran mis últimos días
y ni siquiera podía nadar
por encima de mis propios abismos
acantilada vehemencia
acantiladas huellas
no hay cristal mas denso
para pernoctar la distancia
una leve imagen
tendida al horizonte de nadie
pena andante
ocultándose entre grietas apaciguadas
sombra entre las sombras
lagrima del sol
siempre huyendo
hacia mis mas ocultos y remotos escondites
el reflejo ardiente y sediento de mi intriga
yace junto a mi cama
destendida y hambrienta de sudor esta tarde
mis pies vulnerables
codician la nada
entre estruendos al rededor del sol
hermitaña langidez
de costillas desnudas
madrugadas suicidas
llenas de anorexia, nirvana, exquizofrenia, autismo
y vidrios rotos bajo mi almohada
soy de tu ausencia
del silencioso parpadeo ambiguo
escribo antes de partir
porque quizá nadie me espere
espejo sin reflejo
ya no podrá ocultar mas
los agujeros en el tiempo
quizá nadie me espere en ningún lado
y sin embargo
la piedra arranca suis raíces de acuarela diluida
y vuela
vuela
vuela....


Grace Lo

miércoles, 21 de mayo de 2008

Consumida ante mis versos


Como llorar a la agonía
de una nostálgica canción de recuerdos.
Recuerdos que fueron una letra,
Un orgasmo,
o un aullido…

Devolveré el descanso
a la flor gris
que durmió en mis sueños.
Y del hada que
despertó en una hoja
despedazada en el monte.

Mi desangrada herida
brotó en la calma
de fragmento de pétalos…

Sólo grito…
Sigo atrapada en la desesperación
de escribir los mas afligidos versos
y querer desenterrar los desechos
de libros con sus portadas amarillas.

Tropiezo con una piedra…

Vibran las ventanas.

Un escarabajo muerto.

Permanezco ausente…


Ambar S. Campos

domingo, 11 de mayo de 2008

La noche tiene su canto


Bajó el atardecer sombrío
con su eco atorrante
callado en una esquina.
Estrellas disecadas
Segundos tardíos
Dejo mi huella desintegrada
en la arena.
Vivo en la ira
Muero en la soberbia.
Como un animal nocturno
le huye al día
Yo,
le huyo a la vida
y declamo que la noche
tiene su canto.


Vicseli Martínez

viernes, 25 de abril de 2008

Cenizas de alba


De repente
la tenue luz bajó su perfil
y mis zapatos desconsolados
huían tras los rastros dispersos
de mis desconocidos pasos...

se encontraba mi cuerpo,
saciedad de tus huellas
en el estado pleno
de éxtasis carnal


atrapada en una armadura de papel
huyo en cenizas
y quedare vetada de cualquier escombro
de tus desoladas palmas de melancolía

este cuerpo no esta
se evapora, se dispersa
y flota a las constelaciones ocultas

he aquí mi única brújula
este cielo de sol sostenido

¿bendita mi verdad?
bendito seas tu
inclemente
bendito Mozart, mis huellas, mis manos, la nada
donde estas tú
donde esta la única cascada
que un dia emergió de mis encías hambrientas
y devoró la luna para hervir en tu vientre paterno
donde está tu olvido
oculto entre el polvo de una plaza
perdida en tus pupilas desorientadas
bajo este instante flagelado
naturaleza nocturna, hermosa, seca y muerta...
nunca debí despertar...
donde estoy?
donde estas...?

Franza