Cae la noche
y nuestro canto nómada
se escucha…
Devoramos la penumbra
entre letras y cadáveres.
Somos aire
en las plegarias ocultas.
Oscuridad en el silencio de una hoja.
Destrozamos las lágrimas
en cada declamar de odio
de las palabras
que no se encuentran en las huellas
de una mirada vacía
sin tiempo…
Somos gritos de fieras oscuras
Caemos justo aquí,
En cuerpos desvanecidos
desterrados de la nada.
De la piel sedienta
que se pierde en el ocaso
En los pasos de la tormenta
Catapultados
por un desgarrar
de respiraciones sangrientas
De la sombra
donde nos ocultamos…
Vomitamos nuestros pensamientos
que no se encuentran
en la resbaladiza piel
de un gusano
De una piedra muerta.
Confabulamos en este camino distante
ausente de realidades
Nos retorcemos
y trituramos nuestras pupilas
hasta consumirnos en una copa de olvidos…
Tirados sobre el panteón de un poeta
no hay espacio
para estas voces de silencio.
Saltamos al vacío
Lúgubres
Por siempre incrédulas.
No hay un dios que divida nuestra palabra,
Ni un demonio que destruya nuestro rastro…
Cae la noche
y nuestro canto se escucha
Somos nómadas,
Dejando nuestra palabra
en cada rincón de Luz…
Islimar Montero
Ambar Campos
Lorysmar Franco
Vicseli Martínez
Leonela Timaure
jueves, 18 de septiembre de 2008
viernes, 12 de septiembre de 2008
Desde alli...
Camino
y todo se vuelve copa quebrada
sobre mi.
El canto del gallo
perturbó mis oídos…
Puede que no haya oído nada
Ni siquiera una abeja
o tan solo una mosca desnuda
dormida
sobre un pedazo de pan.
El cielo se viste de negro
para la luna.
Aún es temprano…
Me vierto en la serranía del cielo oscuro
mientras mi mirada
no deja de subsistir en la ira
En este vaso de agua clavada
bajo mi sombra marcada en la pared.
Ya no queda nada, sólo el viento.
...Ahora me convierto en musa
para este verso.
Ambar Campos
y todo se vuelve copa quebrada
sobre mi.
El canto del gallo
perturbó mis oídos…
Puede que no haya oído nada
Ni siquiera una abeja
o tan solo una mosca desnuda
dormida
sobre un pedazo de pan.
El cielo se viste de negro
para la luna.
Aún es temprano…
Me vierto en la serranía del cielo oscuro
mientras mi mirada
no deja de subsistir en la ira
En este vaso de agua clavada
bajo mi sombra marcada en la pared.
Ya no queda nada, sólo el viento.
...Ahora me convierto en musa
para este verso.
Ambar Campos
viernes, 5 de septiembre de 2008
Herida de piedra
aun sin saberlo
ventanales de madera podrida
seguian en tu espera
respire la luz
que rebosa otro rincon,misero
jueguetea mi espalda
sin costillas ni costados
tras raices ardientes
trazo aquella linea
afasia
rudimento ambiguo
herida de piedra
una nueva y solemne piedad
para los tuyos,los mios los nadie
no fue mas que eso
lezna
volando tras sonidos desinhibidos
desaparezco en mi reflejo
aun sin saberlo
viendome a mi misma
sepulto a la luna y al sol
en un cristal empañado
luego de saltar al vacio
se abre otra nube en mi destello
enorme y y distante
calida y eterna...
parto en mil colores
parpados azules
piel desintegrada...
...el invierno vino a mi
y los restos de peldaños insurgentes
emigraban tras tus estigmas
aun sin saberlo
abri el infinito
y ni remotas sombras
saludaron aquello
que quedo de mi
en mi.....
Grace Lo
ventanales de madera podrida
seguian en tu espera
respire la luz
que rebosa otro rincon,misero
jueguetea mi espalda
sin costillas ni costados
tras raices ardientes
trazo aquella linea
afasia
rudimento ambiguo
herida de piedra
una nueva y solemne piedad
para los tuyos,los mios los nadie
no fue mas que eso
lezna
volando tras sonidos desinhibidos
desaparezco en mi reflejo
aun sin saberlo
viendome a mi misma
sepulto a la luna y al sol
en un cristal empañado
luego de saltar al vacio
se abre otra nube en mi destello
enorme y y distante
calida y eterna...
parto en mil colores
parpados azules
piel desintegrada...
...el invierno vino a mi
y los restos de peldaños insurgentes
emigraban tras tus estigmas
aun sin saberlo
abri el infinito
y ni remotas sombras
saludaron aquello
que quedo de mi
en mi.....
Grace Lo
Una ostra eterna..

Aquel pedazo de la luna
infinita entre el canto
de los murciélagos desesperados.
Entre el cabello de la madrugada
se esconde la ostra marcada.
Camino dentro de la tormenta
Al pasar la lluvia
sobre la humedad
muere el indefenso silencio
No encuentro una piedra en el río..
Las hojas donde escribo
se estremecen dentro de la tristeza
de este lápiz de carbón viejo
la madera podrida
tras un tirón de palabras
ocultas en la oscuridad
del pensamiento.
Esa gota marchita
marca el tiempo
de los huesos a la espera.
Ambar Campos
Alas de un grito
Una sábana quebranta mis huesos
En el delirio de un cuaderno seco
Partido en mil pedazos
Susurro entre las piedras
Me escondo en un cartón
Nadie sabe por qué grito
Recorriendo la sonrisa de un grillo muerto
Entre mis dedos podridos
Pared desintegrada
Labios oscuros
Si en esta mediocre noche
Cae una gota gris
Y mis uñas caen despacio
No tardaré en divulgar
Que soy una inútil
Que pronto caerá en el olvido
Y sólo estoy tirada en el piso
A la espera de un grito débil
Que recorre el pánico
De mis ojos sangrientos
Y muera
En mi piel desgarrada.
Vicseli Martínez
viernes, 1 de agosto de 2008
El ultimo eco de luz
No hay nada mejor
que sellar mi respiración
antes de dar el ultimo paso
esta tarde de domingo...
tirada sobre este áspero horizonte
de cementos arrepentidos
aves ciegas
nublan tu distancia pasajera
los crepúsculos se tornan verdes
los verdes orgasmos
y los orgasmos gritan de sed
se desvanece de a poco
el pulso en la eternidad
viento áspero
miradas,cenizas, fuego
cae otro pétalo de marfil en tu silencio
y hasta las montañas mueren de pie...
L. Franco
que sellar mi respiración
antes de dar el ultimo paso
esta tarde de domingo...
tirada sobre este áspero horizonte
de cementos arrepentidos
aves ciegas
nublan tu distancia pasajera
los crepúsculos se tornan verdes
los verdes orgasmos
y los orgasmos gritan de sed
se desvanece de a poco
el pulso en la eternidad
viento áspero
miradas,cenizas, fuego
cae otro pétalo de marfil en tu silencio
y hasta las montañas mueren de pie...
L. Franco
sábado, 19 de julio de 2008
Vivo en mi cadáver

Se destrozan mis palabras cuando caen al suelo
El dilema de mi cuerpo salta y se burla en mi frajinada alma
La brisa me golpea lentamente y se esconde.
Mis lágrimas desgarran mi piel que se apega a mi cuerpo
La pupila dilatada de mis ojos
Me grita con sangre efímera
Cuaderno de poemas
Me pierdo en el nudo que se hace
En mi profundo pecho
Donde no hay corazón
Donde el mundo ya no existe
¿Por qué siento el trinchete de Satanás?...
Lastiman mis pies
Vivo en el cadáver
Putrefacto que me habita
Mi boca es el alma que no poseo
Puedo sentir que el suelo quebradizo
Se cae y me impulsa al infierno
y no me importa
Sólo importa el beso que derraman tus labios
Sólo importa tu mirada que me salva.
Vivo en mi cadáver
Cadáver exquisito en tus manos…
Ya el aire se hace inútil
El odio corroe mi alma
Y destruye la sensibilidad…
Tengo alas sin poder volar
Tengo garras sin poder rasgar
Estoy saciada del poder y la destrucción
Las piedras hacen heridas en mi rostro
Sólo existo como una serpiente
Arrastrándome por el suelo con certeza exacta
Maldito sea el cielo
Maldito sea Dios
Desgracia y miseria
Son los cantos que me habitan en el infierno
Ese que está debajo que quema sin sentirlo
Los truenos derrotan mis pensares
Estoy sufriendo por el amor de princesa…
La furia del mar se engrandece
A la tormenta de mi cansado corazón
Y se muere, y yo…
Yo sólo vivo en mi cadáver.
Leonela Timaure
Suscribirse a:
Entradas (Atom)